Durante el exilio, se residencia en México, en donde forma parte de las filas del Partido Revolucionario Venezolano. De regreso al país el 7 de abril de 1928, participa en el cuartelazo de San Carlos. Sin embargo, tras el fracaso de ésta intervención, es encarcelado primero en La Rotunda, y luego en el Castillo de Puerto Cabello, en donde permanece seis años que dedica al estudio del derecho y al aprendizaje de idiomas.
Tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez en 1935 cae el régimen, razón que motiva el regreso de Villalba a Venezuela, siendo el primer exiliado que retorna al país después del gobierno de Gómez. Participa en los sucesos del 14 de febrero de 1936, en los que una manifestación de universitarios, profesionales y obreros que protestaban en contra de las medidas económicas y políticas del presidente Eleazar López Contreras, fue abaleada violentamente por la policía, dejando varios heridos y muertos.
A raíz de tales protestas, Villalba se entrevista con Eleazar López Contreras, quien termina aceptando las peticiones que el joven le hace. Se une a Rómulo Betancourt y Rodolfo Quintero, y entre ellos crean de manera clandestina el Partido Democrático Nacional (PDN). Se marcha a México en calidad de exiliado, y viaja por diversas naciones americanas, hasta regresar nuevamente al país a proseguir con sus estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, obteniendo el título de abogado en 1943. Ese mismo año, el 7 de enero, es elegido senador por el estado Nueva Esparta.
En el año 1945 por iniciativa del doctor Elías Toro, se crea en Caracasun grupo político con el nombre de Unión Republicana Democrática (URD), del cual Jóvito Villalba fue secretario general. A partir de éste momento, Villalba se convierte en el vocero de la idea de crear un gobierno de integración nacional.
Luego de que el 11 de diciembre de 1945, la Junta Revolucionaria de Gobierno comandara un alzamiento en Valencia y Maracay, Villalba fue detenido nuevamente, para ser puesto en libertad en 1947. La misma Junta Militar que lo arrestó y que derrocó a Rómulo Gallegos, lo comisionó como vicepresidente junto a Rafael Caldera, del grupo encargado de redactar un proyecto de estatuto electoral en Miraflores.
Las elecciones para los diputados que formarían parte de la Asamblea Nacional Constituyente, se llevan a cabo el 30 de noviembre de 1951, y el URD obtiene un triunfo con amplia ventaja que fue saboteado por el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, al desconocer los resultados. Ante éste fraudulento hecho, Villalba se ve obligado a salir del país.
Con tantos exilios a cuestas, el abogado decide radicarse con su familia en los Estados Unidos, Trinidad y México. No será sino hasta el 23 de enero de 1953, cuando decide regresar para participar activamente en el proceso del que había sido parte, ideando junto a Rafael Caldera (del partido AD) y Rómulo Betancourt (del partido COPEI), el “Pacto de Punto Fijo”, con el cual se pretendía “unir todas las fuerzas democráticas”.
A pesar de la intención original, el URD abandona las filas del Pacto, debido a fuertes diferencias de orden público y económico. Posteriormente, se dedicó a pronunciarse en contra de la gestión del gobierno de Rómulo Betancourt, hasta las elecciones de 1963, en las cuales compite como candidato presidencial, resultando vencedor Raúl Leoni.
En los años sucesivos, Jóvito Villalba se dedicó a apoyar diversos candidatos presidenciales, entre los que figuran Luis Herrera Campins (en las elecciones de 1978 por el partido COPEI), quién resulta vencedor, y a Jaime Lusinchi (en las elecciones de 1983 por el partido AD), quién también fue electo Presidente de la República
Tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez en 1935 cae el régimen, razón que motiva el regreso de Villalba a Venezuela, siendo el primer exiliado que retorna al país después del gobierno de Gómez. Participa en los sucesos del 14 de febrero de 1936, en los que una manifestación de universitarios, profesionales y obreros que protestaban en contra de las medidas económicas y políticas del presidente Eleazar López Contreras, fue abaleada violentamente por la policía, dejando varios heridos y muertos.
A raíz de tales protestas, Villalba se entrevista con Eleazar López Contreras, quien termina aceptando las peticiones que el joven le hace. Se une a Rómulo Betancourt y Rodolfo Quintero, y entre ellos crean de manera clandestina el Partido Democrático Nacional (PDN). Se marcha a México en calidad de exiliado, y viaja por diversas naciones americanas, hasta regresar nuevamente al país a proseguir con sus estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela, obteniendo el título de abogado en 1943. Ese mismo año, el 7 de enero, es elegido senador por el estado Nueva Esparta.
En el año 1945 por iniciativa del doctor Elías Toro, se crea en Caracasun grupo político con el nombre de Unión Republicana Democrática (URD), del cual Jóvito Villalba fue secretario general. A partir de éste momento, Villalba se convierte en el vocero de la idea de crear un gobierno de integración nacional.
Luego de que el 11 de diciembre de 1945, la Junta Revolucionaria de Gobierno comandara un alzamiento en Valencia y Maracay, Villalba fue detenido nuevamente, para ser puesto en libertad en 1947. La misma Junta Militar que lo arrestó y que derrocó a Rómulo Gallegos, lo comisionó como vicepresidente junto a Rafael Caldera, del grupo encargado de redactar un proyecto de estatuto electoral en Miraflores.
Las elecciones para los diputados que formarían parte de la Asamblea Nacional Constituyente, se llevan a cabo el 30 de noviembre de 1951, y el URD obtiene un triunfo con amplia ventaja que fue saboteado por el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, al desconocer los resultados. Ante éste fraudulento hecho, Villalba se ve obligado a salir del país.
Con tantos exilios a cuestas, el abogado decide radicarse con su familia en los Estados Unidos, Trinidad y México. No será sino hasta el 23 de enero de 1953, cuando decide regresar para participar activamente en el proceso del que había sido parte, ideando junto a Rafael Caldera (del partido AD) y Rómulo Betancourt (del partido COPEI), el “Pacto de Punto Fijo”, con el cual se pretendía “unir todas las fuerzas democráticas”.
A pesar de la intención original, el URD abandona las filas del Pacto, debido a fuertes diferencias de orden público y económico. Posteriormente, se dedicó a pronunciarse en contra de la gestión del gobierno de Rómulo Betancourt, hasta las elecciones de 1963, en las cuales compite como candidato presidencial, resultando vencedor Raúl Leoni.
En los años sucesivos, Jóvito Villalba se dedicó a apoyar diversos candidatos presidenciales, entre los que figuran Luis Herrera Campins (en las elecciones de 1978 por el partido COPEI), quién resulta vencedor, y a Jaime Lusinchi (en las elecciones de 1983 por el partido AD), quién también fue electo Presidente de la República
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